SALVADOR ESPINA

SALVADOR ESPINA

Ingresó en el Postulantado de Barbastro en agosto de 1898. Desempeñaba el cargo de Prefecto de Postulantes el P. Marcelino Bielsa, y después el P. Felipe Munárriz.

Con 12 de sus condiscípulos recibió el Subdiaconado en Zaragoza el día 21 de mayo de 1910, de manos del Arzobispo Don. Juan Soldevila, quien el 9 de octubre les administraba el Diaconado en la misma ciudad. En esta marianísima ciudad vieron realizado el sueño dorado de toda la carrera con la unción sacerdotal, que les confirió el mismo obispo el día 10 de junio de 1911.

El aniversario XLI de la muerte de nuestro Ven. P. Fundador, ha de embarcarse para Roma el Rmo. P. General, con objeto de visitar el Papa y de girar la visita reglamentaria a nuestra Residencia. Lo acompañan los dos Padres que van allí para cursar estudios superiores, y son los Rdos. PP. Salvador Espina y Arcadio Larraona, a los cuales se unirán otro Padre y un Hermano para reforzar por ahora la Comunidad Romana. Los compañeros de Comunidad eran los PP. Jerónimo Batlló, Procurador General y Superior, Felipe Maroto, Angel Viyuela y Félix Beperet.

Así, bien equipado y convertido de discípulo en Maestro o Profesor de Derecho, torna precisamente a Alagón, a donde llega el día 20 de agosto de ese año de 1914.

Superior de Calatayud (1919-1922). Superior, consultor y prefecto de Aranda (1922-1934).

Prefecto del Colegio Internacional (1934-1936)

Era este cargo de no pequeña trascendencia. Le tocó al p. Espina desempeñarlo en circunstancias heroicas. Se inauguró como tal en el año 1934. Estuvo al. frente del mismo por más de un curso. La mayor parte de las dificultades en definitiva provenían de las estrecheces del Colegio, si queremos llamar así una casa vetusta, sede por lo demás de la Curia General (con las consiguientes interferencias) y de una tipografía nuestra (Cuore di Maria), que con ininterrumpida música diurna y nocturna, orquestada por la algarabía de un barrio un poco descocado y típicamente trastiverino, dificultaba, si no impedía, a la vez el estudio y el descanso.

Sin embargo, en todos reinó optimismo y fraternidad, continúa el M. R. P. Rozo. El P. Espina hizo la distribución de cargos, dispuso los horarios, y comenzó a guiar, con el ejemplo, con la palabra, con omnímoda dependencia de la autoridad. Se interesó por la salud de los Estudiantes, en las primeras vacaciones veraniegas que se tuvieron en el viejo seminario de Albano, ajustó el horario a las circunstancias.

Provincial de Italia (1936—1943).

Desde 1884 en que se funda la Casa de Roma (Via Ciulia), tiene ésta el carácter de casa generalicia. A partir de la división de la Congregación en Provincias, las casas que fuera de la indicada se van fundando en Italia (incluso en la zona del norte, perteneciente entonces a Austria) forman parte de la Provincia de Cataluña hasta 1924„ en que se desmembran de ésta para constituir Viceprovincia. En 1930 es elevada ésta a la categoría de Provincia. Tal erección pareció al P. Espina prematura.

Él fue elegido Provincial en consejo de 13 de mayo de 1936. Tenía de Consultores a los PP. Joaquín Bestué, Jesús Goyeneche, José Olíu y Benito Ripa, y de Ministro al P. Diego Luna. Uno de ellos, el P. Olíu, nos escribe que el P. Espina aceptó el cargo con dificultad y repugnancia.

El 31 de enero de 1937 fallecía el Consultor II, P. Jesús Goyeneche, y en Consejo General de 13 de febrero eran nombrados Consultores segundo y cuarto respectivamente los PP. Benito Ripa y Diego Luna.

Al tomar las riendas de la Provincia constaba ésta, según el último catálogo (1935) de 33 Padres, 17 Estudiantes, 15 Hermanos, 3 Novicios y 34 Postulantes.

Desde 1938, en mayo, comienza propiamente el Bollettino Interno, N. I, Anno I, « senza data fissa » es verdad, pero en ininterrumpido crescendo ». Se fundaron también las hojitas de propaganda Voce del Cuore di Maria (23-12-1938) y Tempio del Cuore di Maria, ésta como suplemento de IL Messaggero.

Cerramos este período de la vida del P. Espina, señalando los altibajos de su salud, que repercutieron desde luego en la marcha de la Provincia.

La anunciada elección de un nuevo Provincial se hizo el 12 de noviembre de 1942, si bien no se hizo pública hasta febrero de 1943. La toma de posesión del nuevo Gobierno, presidido por el M. R.P. Hilario Llorente, se verificó el día 11 del mismo mes.

Superior de Frascati (1943-1949)

El P. Espina, fuera ya del Gobierno Provincial, era nombrado por éste en consejo de 17 de febrero examinador provincial. El día 14 de mayo se trasladó a Frascati, su nueva residencia. En los inmediatos cambios de Gobiernos Locales (16-6-1943) fue nombrado Superior de esta casa, teniendo como Consultores los PP. José Nibbi y Gerardo Checa, éste además como Ministro.

Para el trienio 1946-1949 fue confirmado en el cargo, y se le dieron de Consultores a los PP. Ramón Baixeras y José Nibbi y de Ministro al P. José Bragós. Los PP. Baixeras y Nibbi eran además Maestro de Novicios y Prefecto de Postulantes respectivamente.

En 30 de agosto de 1948, para el sexenio 1948-1954 del M.R.P. Víctor Izquierdo, recibió además el nombramiento de Consultor Provincial tercero, junto con las Prefecturas de Estudios, Secretaría y Archivos, amén de continuar como examinador provincial.

Procurador general (1949-1961)

Se acercaba el Capítulo General Ordinario de 1949. La Provincia de Italia eligió como su Delegado para el mismo al P. Espina, y como substituto de éste al P. Siervo Goyeneche.

En el Capítulo, celebrado en Castelgandolfo, fue elegido Procurador General el día 27 de mayo, pasando por consiguiente a morar en Via Ciulia, residencia de la Curia General por entonces.

 Para su edad y achaques, ahora el régimen de vida, sin mayor responsabilidad, es de relativo descanso. Lleva la tramitación de asuntos ante la Santa Sede, obtiene o renueva facultades para la Congregación, interviene en el asunto desagradable de exclaustraciones y secularizaciones, etc.

El ocaso (1961-1967)

El día 13 de mayo de 1961 en el Capítulo General XVI, celebrado en la Curia General (Cuore di Maria 5), al ser elegidos los nuevos Oficiales (Procurador, Ministro y Secretario Generales), deja de ser el P. Espina Procurador y se le da el relevo definitivo de todo cargo. Cesaba pletórico de méritos y de años, pero desde luego de no pocos achaques, que darán pronto el golpe de gracia, después de repetidos amagos y tentativas ineficaces.

El día 8 de junio se le administró, ésta sí que por última vez, la unción de los enfermos. Fue decayendo más y más hasta el día 9 hacia las ocho de la noche, que entraba en suave agonía. Acudió la Comunidad junto a su lecho, se le hizo la recomendación del alma, durante la cual la inmobilidad del moribundo era ya completa, sin señal alguna de vida. Había fallecido.

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