ABRIL

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1849 Continúa sus predicaciones en la ciudad de Arrecife, en la isla de Lanzarote, en su viaje de regreso a la Península.

1864 Le llega comunicación, por el P. Clotet, de que en Vic ha fallecido su gran amigo canónigo de Vic D. Jaime Passarell.

1866 Envía al Papa un ejemplar de su catecismo, en el que incluye algunas observaciones que le hicieron en noviembre del año anterior. No lo imprimirá mientras no le llegue la aprobación.

TIEMPO MARTIRIAL (1934-1937)

LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA

Sólo para hacerse una idea de cuán terrible fue la persecución religiosa en España en el contexto histórico de la guerra civil (1936-1939), basta decir (y los números son incompletos) que fueron martirizados por Cristo: 13 Obispos, 4.184 Sacerdotes diocesanos (solamente  en  la  diócesis  de  Vic, 177), 2.365 Religiosos varones (Sacerdotes, Estudiantes, Hermanos) y 383 Religiosas. En total: 6.832, más decenas de miles de laicos, sólo porque eran conocidos como buenos católicos. Además, se produjo una sistemática quema y destrucción de iglesias, quemas y saqueos deconventos, junto con la destrucción de gran parte de patrimonio artístico religioso y documental. Se salvó muy poco allá donde llegó la revolución. En 1937, habían sido destruidas y saqueadas más de 20.000 iglesias. Para poner un caso, en la diócesis de Vic fueron totalmente destruidas 20 iglesias; parcialmente destruidas, saqueadas o profanadas 502, entre ellas la catedral y nuestra iglesia y convento de La Merced…; y fue destruido el 97 por cien de los ornamentos y enseres litúrgicos. La interpretación del origen y causasde estos hechos son todavía objeto de fuerte controversia.

FAUSTO LEGARRA

Jesuita de Cuba (1826-1901)

Zarauz (Guipúzcoa, España). Profeso jesuita, estaba en La Habana cuando el P. Claret tuvo un conflicto durante la misión del Cobre. Escribía así en 1880 sobre elbuen hacer de Claret: Creo que sería para gran muestra de su habilidad el que se buscase y publicase la defensa que presentó en justific durante la misión del Cobre en Cuba, al regente de la Audiencia en La Habana. Sé por juez competente en la materia que fue alegato tan bien escrito, que, además de dejar asombrado al señor regente (y eso que le era hostil) que pidió licencia a su autor para copiarlo como modelo, dijo que se merecía que se propusiera como obra maestra, habiendo quedado en su virtud absueltos en el tribunal prelado y misioneros. Cuando vio a Claret a su paso por La Habana hacia España, anotó el P. Legarra: Observé que el Señor le había dotado con un gran don de aquietar conciencias agitadísimas y sumamente escrupulosas. Falleció el 29 de abril.

Un viaje convertido en misión

Al llegar al Golfo de las Damas, yo empecé la misión encima de la cubierta. Todos asistían, todos se confesaron y comulgaron en el día de la Comunión general, tanto viajeros como de la tripulación, desde el capitán hasta el último marinero, y siempre más quedamos muy amigos, de modo que cada viaje que hacían nos venían a visitar. El día 16 de febrero de 1851 desembarcamos felizmente. Fuimos recibidos con todas las demostraciones de alegría y buena voluntad, y al día siguiente de la llegada hicimos la entrada solemne según las ritualidades de aquella Capital (Aut 509).

PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

 

Siguiendo el consejo paulino “Predica a tiempo y a destiempo” (1Tim 4,2), Claret convirtió el viaje a Cuba en una misión.

  • ¿Estás disponible apostólicamente incluso en momentos que te puedan parecer inesperados?
  • ¿Has tenido la posibilidad de convertir en momento de misión una situación imprevista?

“La mansedumbre es una señal de vocación al ministerio de misionero apostólico” (Aut 374).

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