ABRIL

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1861 En carta al P. José Xifré, le encomienda una serie de personas, entre ella a un sobrino suyo seminarista sobre cuya vocación tiene serias dudas.

1861 Claret escribe memorable carta al P. Domingo Ramonet, insistiéndole en que obedezca a la llamada a hacerse misionero.

1866 Escribe al Papa pidiendo la aprobación de la congregación de Adoratrices y de sus Constituciones.

NUEVA EXPANSIÓN (1922-1934)

LA PRIMERA PRESENCIA EN PUERTO RICO

En el año 1929 la Provincia de México asumió la parroquia de Carolina, que iba a ser la primera fundación claretiana en Puerto Rico, seguida por la de Canóvanas. Los Misioneros de Carolina atendieron en los comienzos al Obispo acompañándolo en sus visitas pastorales, pero pronto se hicieron cargo de la parroquia de Carolina, de 5.000 feligreses en la ciudad junto con otros 10.000 repartidos por los campos. Ahí se mantuvieron los claretianos en un régimen verdaderamente misionero: entre gente buena pero muy abandonada; reservaban la práctica de la religión sólo para los dos extremos de la vida: el bautismo y  el  entierro, sin cuidarse de llenar el tiempo que media entre ambos. Además, hubieron de atender a otras parroquias cercanas, todas muy necesitadas de sacerdotes. Con el tiempo hubo que abandonar esa misión en 1951, si bien la Congregación mantuvo otra casa importante, Río Piedras, con parroquia y colegio. Otra fundación que tampoco seguiría hasta nuestros días. Pero la presencia en Puerto Rico se recuperaría diez años después, en 1960.

LUIS MARTÍN

Prepósito General SJ (1846-1906)

Melgar de Fernamental (Burgos, España). Fue el 24º Prepósito General de la Compañía de Jesús. Gobernó la Orden entre 1892 y 1906. En 1884 fue destinado a Bilbao a dirigir la revista El Mensajero del Corazón de Jesús. En 1885 fue nombrado director del Centro de Estudios, que sería pronto transformado en la Universidad de Deusto. En 1886 fue designado Provincial de la provincia de Castilla, cargo en el que estuvo hasta 1891. Dejó escritas sus memorias, que fueron publicadas en 1988. Tuvo la suerte de ver en Loyola al P. Claret, que visitó el noviciado jesuita en 1866. En sus memorias autobiográficas dejó constancia de esta presencia y alude a la huella que aquel hecho fortuito dejóen su vida interior. Se encontraba en un momento difícil. La presencia de Claret contribuyó a disipar las nubes que se cernían sobre su vocación. Siendo joven seminarista en Burgos, había leído ya El Colegial Instruido. Y luego, siendo rector en Salamanca, hizo leer en el comedor ese mismo libro de Claret. Falleció el 18 de abril.

Pobre y a pie

Concluidas las Misiones de la Gran Canaria, quiso el Señor Obispo que pasara a otra Isla llamada Lanzarote,y dispuso que me viniera a acompañar su hermano… para que me ayudara en oír las confesiones… EsteSeñor, pues, es un hombre muy gordo, y, como del puerto de la Isla habíamos de ir a la capital de la Isla como dos leguas tierra adentro, me dijo: … – ¿Quiere V. ir a pie o montado? Yo le contesté: – Ya sabe V. que nunca monto, siempre voy a pie. – Si V. no monta, tampoco quiero montar yo, me contestó. Yo le dije: – … Si V. no quiere montar si yo no monto, montarépara que monte V. (Aut 484).

Al momento nos trajeron un grande camello, y los dos montamos en él… Concluida la Misión, al despedirnos,me preguntó un caballero: ¿Es V. el mismo misionero que predicaba en la Gran Canaria? – Le conteste que sí. – Puessepa V. que aquí se ha dicho que no era V. porque aquel siempre iba a pie y ha venido montado, y por esto ha habido alguien que ha dicho: Yo no voy aoírle, porque no es el misionero de la Gran Canaria (Aut 485).

PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

 

  • ¿Te ha sucedido a veces que has tenido que sacrificar en parte la buena imagen que la gente tenía de ti paraadecuarte a las dificultades de un compañero misionero?
  • ¿Qué imagen crees que la gente tiene de tu modo de actuar? ¿La disciernes críticamente ante el Señor?

“La vida es el 10% de lo que te sucede y el 90% cómo tu reaccionas frente a ello” (Charles R. Swindoll).

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